miércoles, 26 de abril de 2017

Sant Jordi

Muy buenas a todos. Después de tantos meses, al fin me he puesto al día de absolutamente todo lo que tenía pendiente por leer y buscar. Y, sin embargo, no puedo reiniciar el blog hablando de algún libro en particular.

Un año más, Sant Jordi / San Jorge ha llegado, acompañado de rosas y libros. Un año más, el "arte" ha salido a la calle. Este año, al contrario que el anterior, ha llegado a mis oídos el precio de la broma y, la verdad, no sé qué me enrabia más.

Empecemos haciendo un recordatorio de los hecho de hace un año. A unas personas se les ocurrió que era una obra de arte pegar libros con silicona unos encima de otros (porque con cola normal y corriente se despegaban y no podían montar su idea) y que enterrarlos en una montaña de tierra que tiraron así tal cual en la plaza tenía un simbolismo profundo. Con estas imágenes tan... Da igual, omitamos la palabra y las ideas que iba a poner... Aún las tomarán y las usarán el año que viene... Y, la verdad, a mí no me apetece en absoluto ver lo que podría surgir de malinterpretar las palabras.

Pasemos al presente. No sé si son las mismas personas o compañeros de aquellas personas que el año pasado no tuvieron su "oportunidad de gloria". Permitidme presentaros las obras de arte de este año.



Porque cuando pensaba que no habían aprendido nada, descubro que sí, hay algo que han aprendido: si pegas los libros por el lomo, aunque sea con silicona, la gente puede arrancarlos con cierta facilidad. Porque, damas y caballeros, el suelo está forrado con libros abiertos y pegados ¡por sus páginas! Una obra de arte que invita a meterte dentro y leer en su interior (o, al menos, eso ponía en el cartelito que explicaba el por qué de este iglú).


Aquí tenemos la escena del crimen. Sí, sí, esta obra está acordonada y no te invita a sentarte a leer, como sí hacía la anterior. En la información de la obra, en la primera línea, deja claro que usa libros descatalogados. Vale, te lo compro con los libros de debajo de la silla, que son libros de texto del colegio e instituto, esos que a menos que tu hermano vaya un curso por detrás de ti, muy posiblemente no le sirvan cuando llegue al que tú abandonas. Y también te lo compro con el mogollón de libros que se apelotonan en la estantería de la derecha y los que se esconden debajo del mueble de la izquierda (que, por cierto, es un sofá viejo), que son los cientos de copias del "recopilación del archivo histórico de -inserte pueblo-" o "historia de -inserte monumento desaparecido/rediseñado-", que se les fue la mano a la hora de hacer copias y llega un punto en que la única solución para sacarlos del almacén en el que se apelotonan es regalándolo a la gente que se empadrona o a los jóvenes que cumplen la mayoría de edad.



Pero hasta ahí el permiso para usar libros como ladrillos de una obra (porque dudo mucho que haya alguien que conserva aún los libros de cuando iba al parvulario). Lo único que salva a esta obra de la hoguera de las críticas es que los libros que hay en el sofá-mueble no estaban pegados unos a otros con silicona ni nada. Pero eso no quita que, cuando te asomas por encima del cordón que pretende aislar la escena, descubras obras de Goethe, Shakespeare, Miguel de Cervanetes o Lope de Vega por decir algunos nombres que recuerde ahora. ¡Y esta obra no te invita a tomar asiento y leer!

Mención especial para dos elementos de la obra. El primero, el buzón ese que está tirado ahí delante. Ni idea de por qué está ahí, si realmente forma parte de la obra o qué, porque esta obra no invita a pasa, difícilmente se podría dejar una sugerencia en él... El segundo, la cortinilla de baño esa del fondo, atrapada encima de la estantería por los libros. No sé qué quiere aportar al conjunto, es fea y te hace pensar más en "Psicosis" que en otra cosa...


Otra obra de arte, teóricamente una cascada que invita a pasar a través. Pues a menos que tus átomos sean capaces de separarse y reajuntarse, mucho no atraviesas en esa montaña de libros pegados unos encima de otros y cubiertos con un plástico puesto sin muchas ganas. Y sí, lo del suelo son libros que han cortado para ponerlos ahí como si... Ni tan siquiera sé qué hace eso ahí.

Leyendo la "historia" de esta obra, lo primero que me rompe el corazón es que en el pedazo de textaco sólo hay dos puntos y dos comas como signos ortográficos. Ah, y un coma-punto-punto que supongo que quería ser puntos suspensivos. La explicación de la cascada se resume en que es una cascada. Después, pasa a hablar del árbol que hay al lado y de cómo quiere representar que le devolvemos al árbol lo que él nos dio. Finaliza con que la idea tuvo que ser cambiada, pero el árbol lo mantuvo porque pegaba.


No, no estáis viendo mal. La idea de devolverle al árbol lo que él nos dio es tirarle libros y engancharlos con celo ahí arriba. Sin más comentarios.


No recuerdo el título, pero está claro que aquí han dejado volar la imaginación en todos los sentidos y el resultado ha sido libros con forma de pájaro subidos al árbol. Creo que merece menos comentarios que el árbol de antes.


Para encontrar esto, tuvimos que mirar un par de veces. Detrás de la iglesia, rellenando agujeros y huecos, nos hemos encontrado de todo. Lo dicho: estos artistas consideran los libros como ladrillos... Y también las partituras de a saber qué composición para qué instrumento está metida en el agujero de la segunda imagen. Porque miras a simple vista y no ves nada; tienes que levantar más los ojos para detectar agujeros mayores en la piedra que ofrecen espacio para ser rellenados por libros.



Y esta es, sin duda, la única obra de arte que se salva (un poco) de ser juzgada y condenada a muerte. A primera vista, lo que te encuentras es un montón de tela roja en plan telaraña por la calle y una red en tres o cuatro tramos cargada de poemas. Bonito, ¿verdad? Lo sería si no fuese porque, para ser la obra de varios autores, sólo hay media docena de poemas repetidos una y otra y otra y otra vez... ¡Uno al lado del otro! Sí, sí. Te pones a leer un poema, miras la hoja de la derecha... ¡Y es el mismo! Te vas al otro "panel" y tus ojos se van inevitablemente al mismo poema.

Mira que no soy muy dada a la poesía, pero creo que existen muchos más poemas de más poetas y que ninguno está fuera de lugar en una festividad como es Sant Jordi. Y si lo que este grupo de gente pretendía era usar sólo poetas catalanes (no me fijé demasiado, pero eran nombres catalanes lo que firmaba los poemas que leí por encima buscando algo diferente), estoy completamente segura que esos autores tienen muchos más poemas entre sus obras. Sinceramente, algo que podría haber tenido el único visto bueno de la noche se convirtió en algo pobre en cuestión de segundos.

Lo que más duele es que encima se invierta dinero en este tipo de cosas. Diré simplemente que el presupuesto que ha llegado a mis oídos tiene cinco dígitos. La gran pregunta que hicimos en casa fue ¿en qué han gastado todo eso? Porque mira que hay otras cosas más interesantes en las que podrían gastar el dinero. Descubrimos la respuesta en el paseo: en silicona, celo, tela roja, fotocopias, pincitas que seguro han sido compradas en el algún bazar chino y dos guardias que fueron rondando por los cuatro puntos (la telaraña roja está en la calle que une la idea de la cascada y el árbol al que se le devuelve lo suyo con los pajaritos y el tapiado de agujeros) y que si bien no te decían que no tocases, te miraban con cara de "que estamos aquí, te estamos viendo". Porque los libros son los descatalogados que están metidos en el archivo de la biblioteca y que seguro han vuelto a meterse ahí para nuevas locuras (porque dudo que los que tenían silicona en las páginas hayan sido limpiados y arreglados para ser leídos, aunque se traten de enciclopedias).

En fin, un año más, la humanidad me demuestra que el arte está involucionando y que los reclamos a la cultura son cada vez más penosos e incitan a otro tipo de cosas (porque a mí me encantan los libros y con estas obras de arte lo que me dan ganas de hacer es hogueras de San Juan). Con esto, las pocas ganas que he tenido en la vida de donar libros a la biblioteca para que otros niños los lean (porque en mi habitación no tienen cabida y ya soy bastante mayor como para releerme la serie azul de Barco de Vapor -no me durarían ni una hora-) desaparecen por completo. Porque no hay dos sin tres y yo no pienso aportar ni tan siquiera una revista a la próxima ida de olla de los jóvenes artistas que empiezan a dar sus pasos en el mundo del arte...

jueves, 6 de octubre de 2016

¡He vuelto!

¡Hola a todos!

Sé que muchos os habéis estado preguntando dónde me había metido o qué me había pasado. Bueno, la respuesta es sencilla: me salió un trabajo de verano que acepté y cuyo horario no ayudaba a concentrar mucho en actualizar y varios asuntos personales derivados del fin de dicho trabajo. Quizás debí haber hecho una entrada avisando que, posiblemente (como así sería) no habrían actualizaciones seguidas o ninguna hasta que pudiese encontrar un hueco/se acabase el contrato y tuviese todo el tiempo del mundo para vosotros. Pero el pasado, pasado está y no se puede cambiar ni podemos saber qué habría pasado de haber actuado de otro modo.

La verdad, tengo que ponerme al día de muchas cosas. Mientras trabajaba, he leído poco y, aunque este mes de septiembre sí he podido avanzar en la lectura actual (Las hermanas Romanov de Helen Rappaport, un pisapapeles de casi 600 páginas que me hace recordar a cuando estaba en clase de Historia Contemporánea en la uni -pero que se me hace ameno-), aún tengo en la recámara un libro que me gustaría leer para poder completar algo más la propuesta editorial de New Life. Sí, he de ponerme las pilas.

Espero, ahora sí, retomar de nuevo el ritmo de actualizaciones que llevaba. Y prometo avisar, aunque sea con una entrada de tres tristes líneas, si vuelvo a ausentarme indefinidamente en la labor. ¡Es hora de desempolvar este libro!

jueves, 26 de mayo de 2016

Moralidad y ética

¡Muy buenas a todos! Bienvenidos si sois nuevos por aquí y gracias por esperar a que me lluevan las ideas si sois seguidores habituales. Hoy os traigo un tema que traté hace varias semanas en un foro en el que participo de tanto en tanto cuando tengo para poder responder.

Como siempre, cuando se saca un tema para debatir, te encuentras con distintas opiniones (unas son parecidas, otras son totalmente opuestas...). Os haría un copia-pega de lo que escribí yo, pero entonces quedaría como un "esta chica ya trabaja poco... hoy menos" y no es así (si alguien quiere leer todos los comentarios, aquí están... aunque os aviso que es Fanfiction).

Yo, cuando leo, intento entretenerme, divertirme. No soy crítica literaria ni me dedico a buscar el trasfondo de las cosas, por lo que cuando paso las páginas, me permito entrar en la historia y vivirla por completo sin importar nada que no sea lo que se narra. Cuando algo me gusta, incluso me olvido del tiempo y perfectamente podría sorprenderme la madrugada con el libro entre las manos. Bien es cierto que me fijo en si está bien escrito (en el caso de los fics, sin esas faltas de ortografía por las que deseas lavarte los ojos con la lejía más potente del mercado), con las ideas ordenadas y con sentido, pero hasta ahí llega mi análisis del texto. Ni intento buscarle la lógica a "por qué el protagonista vuela" o "de dónde viene su magia exactamente".

Está claro que existen libros con una clara intención de moralizar, y posiblemente muy pocos sean libros de aventuras. También es cierto que existen libros que tratan temas poco ortodoxos e incluso que te hacen dudar algo del gusto del escritor. En el foro, se preguntaba si leer o escribir sobre según qué temas te hacía una persona partidaria a ello. Mi comentario fue (y aquí sí hago copi-pega):

Una persona con ideas retorcidas perfectamente puede sorprender a sus captores leyendo Mujercitas, digo yo (no sé, es que no se me ocurría nada mejor, perdón) o podemos encontrarnos al ser más inofensivo del planeta con la saga entera de Juego de tronos a los pies de la cama y con marcas de haber sido leídos una y otra y otra vez todos los libros

Leer según qué cosas no te hace ni más malo ni más santo. Bien es cierto que algunos libros acaban haciéndote pensar sobre tu vida, pero no creo que leer historias de sociópatas te convierta en uno a menos que tu mente ya esté encaminada a ello. No sé, por poner un ejemplo de lo que quiero decir: si una persona se cree que le está saliendo un cuerno porque le duele la cabeza como si algo empujase buscando salir y ni a golpes se le quita (forma de hablar, no es necesario llegar a la violencia realmente), alimentarle con historias de gente a la que le nacen cuernos le hará creer aún más que es posible convertirse en un unicornio. Sí, es un ejemplo idiota, pero creo que se entiende.

Creo que lo importante cuando coges un libro es que disfrutes el tiempo que pasas leyéndolo, que te entretengas y pases el rato con una buena historia. Que lo acabes con una sonrisa porque has vivido una experiencia nueva sin moverte del sillón. Un libro no tiene por qué dictar tu vida, no tiene que decirte lo que es bueno y lo que es malo. Has de ser tú quien diferencie el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto. Y como dije en el foro: antes de juzgar la moralidad de un libro, más bien deberíamos juzgarnos a nosotros primero.

Hasta aquí hablo yo. Os toca a vosotros comentar y esperar respuesta por mi parte (no será muy larga la espera para responder, os lo prometo). Y si no tenéis mucha idea sobre qué decir, ¿cuál es el libro o historia más raro que habéis leído? Eso que llegas al final y flipas porque no te has enterado de nada. Yo ahora mismo no recuerdo ningún libro así, pero fijo que hay algún fic de esos cortitos que no llegan a las 2000 palabras que me ha dejado con el interrogante een la cabeza.

Espero leeros pronto en los comentarios. A mí me leeréis en la próxima entrada.

lunes, 25 de abril de 2016

Arte

¡Hola a todos! Después de este gran parón sin nada que aportar (y sin mucho avance por ahora), regreso para compartir con vosotros algo que a mí, sinceramente, me parece un tanto cuestionable. He querido escribir esto cuanto antes mejor porque no quería retrasar mucho este tema, pero las siguientes actualizaciones (a partir de la semana que viene) serán entre jueves y sábado como siempre.

Como todo el mundo sabe, para San Jorge/Sant Jordi el regalo perfecto es una rosa y/o un libro. El año pasado pude coger un tren y me pasé el día entero pateando las calles de Barcelona sin descanso, disfrutando del bullicio y consiguiendo firmas que prometen ser acompañadas de más firmas el año que viene si tengo suerte (o del siguiente... o el otro... vamos, que conseguiré más firmas). Este año, sin embargo, me he quedado en casita porque no ha habido oportunidad.

De no ser porque este año han decidido hacer "obras de arte" con motivo del día del libro, posiblemente no habría salido de casa más allá de un par de hechos puntuales que me han obligado a salir a la calle. Pero como se dice, la curiosidad mató al gato y la frase "han hecho esculturas con libros" me ha llamado la atención. Yo esperaba encontrarme una escultura con forma definida realizada con libros (uno montado encima de otro, ahí con una valla de seguridad para que nadie se acerque, blablabla...), pero cuál ha sido mi sorpresa cuando lo que me he encontrado ha sido... Bueno, creo que una imagen vale más que mil palabras...

 
He aquí el homenaje a la escritura que se ha hecho con motivo de Sant Jordi. Tres de las cinco esculturas que se alzaron utilizando libros donados por vecinos, asociaciones, entidades y bibliotecas. Y ojo, ¡cada una tiene su inspiración! Aquí podéis leer la noticia. Las dos esculturas que no he fotografiado eran un mapamundi formado por libros y la idea de tapiar las ventanas del ayuntamiento con libros.

Cuando el viernes por la tarde me enteré de que habían esculturas con motivo de San Jorge, pensé que al fin habría algo interesante aquí para variar. Esa misma noche salí con mi hermana y mi vecino a dar una vuelta para verlas. La primera que vi fue el mapamundi: estaba cubierto con un plástico y me pareció curioso, original incluso porque había un papel ahí que hablaba de la idea de entender el mundo como cultivo universa de cultura (tal y como pone en la noticia que os he pasado). No le di más vueltas porque aún quedaban cuatro más.

Seguimos avanzando hasta ver el plafón publicitario, con esos libros colgados y sus hojas meciéndose en el viento. Y ahí sentí un nudo en el estómago por primera vez en esa noche. Había oído decir que las esculturas se habían hecho con libros viejos, de esos que están en el olvido y que los estaban sacando de nuevo para atraer al público a leer clásicos del pasado. Pero cuando vi los lomos de esos libros pegados al panel, cuando vi el estado en el que se encontraban algunos de esos libros... Todo cuanto había querido pensar positivo de esa iniciativa se convirtió en un horror.

Volvimos a ponernos en marcha, buscando las otras esculturas. He de decir que la de la primera imagen no la vi hasta el día siguiente, quedaba algo más oculta y demasiado cerca de la del ayuntamiento como para pensar que estaría ahí. Y si mi estómago se revolvió cuando vi los libros del plafón, cuando me encontré el montículo de tierra tirada ahí en un lado de la plaza sentí los ojos arder. ¡Libros enterrados! Clavados, tirados medio enterrados, con las páginas abiertas, casi invisibles por la cantidad de tierra sobre ellos...

La cosa iba de mal en peor a mis ojos, sinceramente. No me entraban ganas de ver la última obra de arte del día, pero íbamos a pasar ante ella, así que intenté encontrar fuerzas para no chillar indignada y seguí caminando hasta el ayuntamiento. He de decir que fue la única que me hizo reír. Las ventanas estaban tapiadas con los mismos libros, esos que manda crear el ayuntamiento con la historia del pueblo, una especie de álbum a través del tiempo de la ciudad, libros de contabilidad de los pueblos vecinos que han donado también libros... Pensé "realmente no sabían qué hacer ya con todo eso". Aun así, la visión de los libros enterrados no paraba de volver a mi mente.

El sábado tuve que salir de casa, por lo que aproveché para pasar a ver bien el mapamundi... Y si la noche anterior me había parecido curioso, en ese momento empecé a estar un poco molesta. También fue por la tarde cuando descubrí la última de las esculturas y no pude ponerle demasiadas pegas... Salvo cuando por la noche, al volver a salir, descubrí otro ataque punzante a mi cariño por la lectura y los libros (aunque a falta de espacio, tengo más libros digitales que en papel).

¿Qué puede haber peor que un montón de libros enterrados? Pues un montón de libros pegados unos encima de otros con silicona. ¡Sí, sí! ¡Unos sobre otros! Cuando nos acercamos al mapamundi por la noche, después de que hubiese llovido por la tarde unas gotas importantes, descubrimos libros empapados. Aquellos con las tapas duras aún estaban algo protegidos, pero los de tapa blanda... Sin contar que durante el fin de semana ha soplado el viento... Así que imaginad los libros, abiertos por el viento hasta que no ha podido más porque su tapa estaba pegada a otro libro pegado a otro libro o a un cartón que hacía de base del mapa.




Cuando oí que hacían arte con libros pensé que esos libros podrían ser cogidos con facilidad (porque en la noticia pone que buscan interactuación con la gente, que no hay un hilo de seguridad -no, un hilo no, un pegote de silicona, que es más jodiente-), que tirar de uno de ellos para leerlo no significaría arrancarle la tapa a otro libro o ver cómo sus hojas se sueltan porque el viento ha tirado demasiado fuerte de ellas. Bueno, supongo que en el montón de tierra no había silicona alguna fijando los libros, pero aun así... Comparando la cantidad de libros de las otras esculturas, no sé yo si había algún libro metido dentro de la montaña.

Y a esto llaman arte. A esto llaman "dar un nuevo uso a los libros". Bueno, bien es cierto que habían libros de texto de colegio/instituto entre los montones de víctimas de la silicona y que hay gente que para San Juan los lanzan junto a los apuntes a la hoguera. Pero yo creo que, puestos a tirar un libro "viejo" o en desuso (porque si no tienes hermanos pequeños que puedan aprovecharlos, los de texto ya no sirven más que para ocupar espacio), hazlo mejor en el contenedor del papel y entonces sí que puedes darle un nuevo uso a esos libros: los conviertes en nuevas hojas para nuevos libros.

¿Qué pensáis vosotros? Sinceramente, el arte de hoy en día me resulta incomprensible (casi entiendo más un cuadro abstracto que eso... y yo no veo absolutamente nada de lo que ven los expertos o lo que decía el libro de arte de bachiller). Pero si llaman arte a coger otro arte y destruirlo, o si con esas ideas buscan motivar a la gente para que coja un libro y lea... Entonces creo que he saltado a un mundo paralelo o me he quedado en un mundo más antiguo.

sábado, 20 de febrero de 2016

Pasito a pasito 3

¡Hola a todos! Siento la ausencia de varias semanas, pero he estado ocupada buscando información que hoy, como no se me ocurre ninguna otra inquietud, voy a compartir con vosotros.

Aún no he enviado mi historia a ninguna editorial. No, no me llaméis vaga, lenta o lo que sea, que hay un motivo muy fácil de entender. Hay que escribir una propuesta editorial y, si bien es prácticamente sencillo teniendo los pasos, es un poco complicado en algunos puntos. Lo relacionado con mi historia y conmigo misma es fácil; lo complicado viene después.

Sin contar que soy una novata sin contacto alguno en los medios de comunicación (al menos por ahora) y que ya con eso me toca saltar un paso de la guía que estoy siguiendo, el punto complicado es el de la comparación. ¿Qué es? Simplemente, demostrar que conozco el terreno que piso, los libros más vendidos del género que propongo y todo lo que sea afín con mi libro. Aunque me gusta leer, lleva bastante rato organizarlo todo y, por desgracia, las historias de John Green o Anna Todd (lo más juvenil que he encontrado en las listas de más vendidos en google) no son buena comparativa. New Life no es romántica. Y tampoco ayuda mucho que, cuando busco información de novelas que podrían encajar en la definición de "grupo de adolescentes a los que les toca salir adelante y sin amoríos", todas hayan sido llevadas a la gran pantalla y me encuentre los datos cinematográficos.

Así que aquí me tenéis, intentando buscar noticias sobre la venta de libros juveniles no románticos, no futuristas y no ficción. Pero cuando paso el filtro por "juvenil e intriga", rara la historia sin romanticismo que no sea con adultos por el medio. Por lo que hay que seguir buscando, indagando y comparando historias para poder escribir una propuesta editorial que realmente valga la pena leer.

Hasta aquí por hoy. No he hecho muchos avances, la verdad, porque conforme busco, encuentro libros poco conocidos que me anoto para leer porque, si bien son afines al mío, no sé si será bueno o no hacer mención de ellos. Por lo que si volvéis a no leerme en varias semanas, será que estoy leyendo libros y libros y más libros de los que tendré que buscar más datos que el ISBN o el número de páginas que tiene.

¡Hasta la próxima!

sábado, 23 de enero de 2016

¿Necesario o no?

¡Feliz semana a todos! ¿Qué tal la habéis pasado? Está haciendo frío estos días, así que acurrucaos bien rodeados de calorcito para no pillar resfriados fuertes. Hoy voy a hablar de un tema que me lleva dando vueltas en la cabeza desde que, buscando una lista de sagas de vampiros para una prima mía, encontré una en la que se mencionaban algunas declaraciones que me llamaron bastante la atención de la autora de Crepúsculo (aquí tenéis el link; habréis de bajar un poco para dar con lo que quiero hablar).

En el blog que os he enlazado se nombran varias sagas literarias sobre vampiros, unas más conocidas que otras (si queréis anotároslas, adelante). El comentario sobre la saga de Crepúsculo incluye algunos comentarios de la autora, Stephenie Meyer, entre los cuales me ha llamado mucho la atención el que dice que los adolescentes no necesitan leer sobre sexo. Podéis decirme que los tiempos han cambiado, que la sociedad ahora tiene la mente más abierta en algunos aspectos en relación con décadas pasadas y posiblemente podríamos hacer debate sobre qué generación tuvo la mejor juventud de la historia. Yo nací en 1990, tengo una mentalidad concreta en lo referente a algunos temas y, si bien acepto las opiniones de los demás, no estoy de acuerdo con muchas de las cosas que veo en la actualida.

Supongo que cada familia tendrá sus normas, sus permisiones y todo eso. Si unos padres dejan a sus hijos pequeños coger según qué libros, ellos sabrán lo que hacen. Yo, en mi opinión, según qué historias dejaría en un estante alto y hasta que la criatura en cuestión no alcance una edad para tratar y comprender el tema del que se habla sin problema, no le dejaría leer. Desgraciadamente, encarrilando con la declaración de Meyer, los críos de hoy en día están yendo demasiado rápidos en el tema sexual y me hace pensar que estamos en una sociedad cuya esperanza de vida ha bajado drásticamente y, por ello, hay que juntarse y reproducirse bastante antes de los 16 para que la especie perdure (no voy a entrar en debate en eso ahora, os recuerdo que estamos en un blog literario). A mí, sinceramente, eso no me gusta nada y, por lo mismo, tampoco dejaría un libro erótico en manos de una criatura que debería estar centrada en disfrutar los últimos años de la infancia.

Tomando el comentario de lleno, me parece un poco arriesgado excusar algún punto de una historia diciendo que no es necesario que el público lea sobre ese tema. Hasta donde yo sé, por haber visto las películas, la historia de Crepúsculo no va sobre cómo el vampiro acaba llevándose a la humana a la cama. Tampoco es una historia erótica, es una historia para el público adolescente, con romanticismo; sé de sobras que no me voy a encontrar ninguna escena fogosa cuando decida atreverme a leer los libros. El hecho de ser una novela juvenil romántica no lleva a que haya sexo detallado obligatoriamente. Si no quieres tratar el tema directamente en la forma de las novelas no eróticas, por el motivo que sea, eres libre de no tratarlo; es tu libro, tu historia, tú eres su dueña y tú decides qué sale y qué no sale.

En mi opinión, sin haber encontrado un vídeo o una noticia con la declaración completa para entender bien las palabras, yo más bien diría que "no es necesario hablar de sexo para explicar esta historia". Pienso que cada cual es libre de elegir qué leer y qué no leer; a veces se necesita un libro romántico, a veces uno de intriga y a veces, ninguno. Creo que la gente es consciente de que, al leer una historia juvenil romántica se va a encontrar con una historia de amor; si están pensando en encontrar escenas de sexo duro en el 50% de sus páginas, se ha equivocado de etiqueta. En resumen: el lector es importante, sí, pero no creo que sea el motivo de excusa por el que no se hace algo porque, al final, tal y como está la sociedad hoy en día, el lector hace lo que le da la gana.

Y hasta aquí por hoy. Si alguien encuentra por un casual la declaración y me la pasa, estaré agradecida y encantada de leerla. Ésta es mi opinión y esto es lo que pienso sobre el tema. Podéis opinar vosotros también y decid lo que pensáis incluso entre vosotros. Lo único que os pido es respeto, tanto por mí, que he sido la primera en sacar el tema, como por los que comentéis y también por Stephenie Meyer, la cual no va a poder defenderse (aunque ya sería flipante que apareciese por aquí... ¿os imagináis?).

Nos leemos la semana que viene. Hasta entonces, cuidaos que los resfriados están a la orden del día.

jueves, 14 de enero de 2016

¡Regalito para todos!

¡Muy buenas a todos! ¿Qué tal lleváis estas dos primeras semanas del año? ¿Se portaron bien los Reyes Magos la semana pasada? Sé que es un poquito tarde, pero aquí os dejo mi regalito de Reyes para que os entretengáis un poquitín.

Para todos aquellos despistados, desmemoriados (sin ánimo de ofender, solo que seguramente alguno de vosotros necesita eso de "anteriormente en X serie...") o que acabéis de llegar aquí, casi será mejor que leáis el trozo en cursiva de aquí primero y el que hay en esta entrada después antes de seguir adelante con esta entrada.

-¿Te apetece jugar? –pregunta una chica de larguísimo cabello negro.
-La verdad, no estoy muy seguro –confieso.
-Entonces paramos el juego y te presentas debidamente –comenta la que está envuelta en una manta.
-¡Ni hablar! –intervienen varios casi gritando, a lo que tanto la chica como yo nos sobresaltamos.
-Pues ya me diréis cómo vamos a saber de él si seguimos jugando y lo dejamos de lado –sigue defendiendo su posición.
-Nix tiene razón –comenta el pelirrojo −. Me llamo Trash.
-¿Trash?
-Así me llaman todos –me dice. Todos asienten.

Dejo escapar un suspiro cansado y miro a todos allí reunidos. Nix y Trash, sin duda alguna, no son sus verdaderos nombres.
-Me llamo Mina –se presenta la morena.
-Lucy –saluda la de cabello largo.
-Llámame Doggy –me indica un chico de piel bastante morena y el cabello demasiado rubio en contraste.
-¿Qué clase de nombre es Doggy? –pregunto alzando una ceja.
-Uno mucho más cariñoso de lo que te imaginas –responde encogiendo los hombros.
-Bienvenido a casa, yo soy Aria –saluda una rubia con una cicatriz en la cara.
-Mi nombre es Nemo –saluda la chica sentada junto a ella, con el cabello oscuro a los hombros y el flequillo cubriéndole los ojos.
-Jack. Si te apetece, llámame Jacky –comenta como si nada el de las confianzas.
-Y yo soy Leo –dice el último, quitándose la peluca lila fosforito que llevaba puesta como si fuese un sombrero. Suspiro disimuladamente al ver que tiene el cabello oscuro y largo recogido en una coleta. Normal como cualquier persona, no un bicho más raro de lo que toca −. ¿Con quién tenemos el placer de hablar?
-Dark –respondo mecánicamente.
-Bonito nombre –asiente Jack −. Hechas las presentaciones... Nix, es tu turno.
-¿Qué? ¿Otra vez? Bueno, vale... ¡Atrevimiento!
-¡Quítate el sujetador! –le chilla Lucy.
-¿Y si me niego, qué me quito, bonita? –pregunta sacando un brazo de la manta y señalándola.
-Eh, no, quitar ropa es si rechaza el reto –niega Leo.
-Atrévete a besar a otra chica –propone Doggy.
-Como vosotros no podéis... –dice levantándose tranquilamente y caminando hacia Nemo −. Pues que sepáis que la ropa interior no la pierdo ni hoy ni nunca –declara dándole un beso a la otra chica.
-¡Lo ha hecho! –chilla Doggy con los ojos muy abiertos. Nix regresa triunfal a su sitio −. Maldita sea, ¡se ha atrevido!
-Jodeos todos –sonríe acurrucándose y apretando la manta.
-Nix lleva toda la noche aceptando retos, no sé de qué os sorprendéis –niega Nemo divertida.
-Pero que era besar a otra chica –señala Trash −. Yo también pensaba que eso tampoco lo haría.
-Oh, venga, no seáis pesados y continuemos. Doggy, te toca.
-Uh, ¿verdad?
-Desearías haber sido tía –le sonríe Nix.
-¡SIIIIII!

Y se cierra el libro; por hoy ya habéis leído suficiente. Aquí tenéis unas cuantas líneas más de New Life con las que volver a dejaros con ganas.

Nix, Trash, Mina, Lucy, Doggy, Aria, Nemo, Jack y Leo; los nueve nuevos compañeros de Dark. ¿Será posible la convivencia entre estas diez personas, cada una con una historia que no voy a revelar por el momento? Si tenéis ganas de más, os va a tocar esperar a la próxima sorpresa. Podéis comentar lo que os llame la atención y miraré de responder lo máximo posible sin fastidiaros las sorpresas.

Nos leemos en la siguiente página en una semana si nada va mal. Hasta entonces, ¡tapaos bien con mantas mientras leéis, que está haciendo frío!

sábado, 19 de diciembre de 2015

Más títulos

¡Feliz semana a todos! ¿Qué tal va? ¿Vais bien de cara a la semana que viene o se os acumula la faena? Espero que tengáis unos minutitos para mí. Como no sé si tendré tiempo estas Navidades para pasarme por aquí, os voy a dejar cinco sagas aquí abajo de las que tengo enlistadas para leer algún día. Quizás alguna os sirve como regalo para alguien (o al menos el primer libro).

La última vez que hice esto, elegí a voleo las cinco sagas y me salió una por género. No prometo hacer lo mismo esta vez aunque ya intento dar con sagas más o menos diferentes entre ellas. ¿Empezamos?

La primera que he pillado, así al azar, es la Trilogía de Roma de Alice Borchardt. Creo que es una de esas sagas que me atrajo la portada de sus libros y, después, la historia.
  1. La loba de plata
  2. La noche del lobo
  3. El rey lobo
Son tres novelas de género fantástico e histórico, ambientada en la Roma del emperador Carlomagno. En ellas, seguimos la historia de Regeane, emparentada al emperador por parte de madre, y Maeniel, dos cambiantes (humano y lobo) a los que las cosas les pueden ir muy mal si se descubre lo que son.

La siguiente saga a nombrar seguro que más de uno la ha oído alguna vez: El Cementerio de los Libros Olvidados, de Carlos Ruiz Zafón, novelas de intriga ambientadas en la Barcelona de la primera mitad del siglo XX.
  1.  La sombra del viento
  2. El juego del ángel
  3. El prisionero del cielo
  4. Rosa de fuego
Mi madre compró el primero un verano cuando nos llevaba al pueblo, con la intención de metérselo en el bolso y leerlo ella con calma. Pero yo lo saqué antes de la bolsa y empecé a leerlo. Para cuando se dio cuenta (porque me vio sentada en el suelo, a la entrada de casa, con él abierto), ya llevaba al menos dos docenas de páginas y no había quien me separara de él. Para quienes no lo sepáis, el cuarto título, Rosa de fuego, es una novela corta en la que se cuenta el orígen de la biblioteca que aparece en esta saga, el Cementerio de los Libros Olvidados. Si bien los libros comparten personajes e hilos argumentales, las historias que se cuentan están cerradas, son independientes, motivo por el que descubrí bastante tiempo después de haber leído el primero que existían los otros dos.

La tercera en la lista de pendientes es Almas oscuras de María Martínez.
  1. Pacto de sangre
  2. Profecía
  3. Juego de ángeles
Esta trilogía entra dentro de los géneros fantástico, juvenil y romántico. En un mundo donde vampiros y licántropos están en tregua para proteger a los humanos de un mundo de peligro y oscuridad, nos topamos con William, el único vampiro capaz de vivir bajo el sol, un don que resulta una carga por culpa de los renegados, que ansían librarse de su maldición.

Los siguientes títulos para la lista son los de La profecía de las hermanas, de Michelle Zink.
  1. La profecía de las hermanas
  2. El ángel del caos
  3. El ritual de Avebury
Una trilogía fantástica, juvenil y de terror en que las siniestras circunstancias de la muerte del padre de Lia y Alice, dos gemelas, enturbia sus vidas haciendo que el recelo ya existente entre ambas crezca hasta convertirlas en enemigas, todo por culpa de una antigua profecía.

Y la última saga del día (que no de la lista) es Las tejedoras de destinos, de Gennifer Albin.
  1. Las tejedoras de destinos
  2. Entre dos mundos
  3. La elección final
Tres novelas juveniles de ciencia ficción en las que nos topamos con Adelice, una chica destinada a ser hilandera, una tejedora de tiempo, capaz de controlar absolutamente todo lo que las personas son. Sin embargo, ella no desea eso, por lo que está dispuesta a fallar las pruebas y no entrar en la Corporación.

Y hasta aquí la paginita de hoy, cargada de páginas y más páginas. Historia, intriga, romántica, de terror y ciencia ficción; al final he logrado sacar cinco géneros diferentes (al menos, así están etiquetados donde yo los miro...). Espero que alguno de los títulos os sirva como regalo ya sea para otra persona o para uno mismo, y que el día que los leáis (y yo también, ya veis que siempre tengo títulos para leer) podamos charlar un rato sobre algún aspecto de ellos.

Como ya he dicho, no sé si rondaré por aquí las dos próximas semanas. Así que, por si no me paso, que paséis una feliz Navidad en compañía de la familia o los amigos, que no se os atraganten las uvas y que empecéis el año con buen pie.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Magia navideña

¡Hola a todos! ¿Pensabais que ya no aparecería? Yo también, la verdad; me he pasado estos días ayudando a mi hermana con sus manualidades navideñas y entre bromas y risas, se me pasó el tiempo, pero por suerte no demasiado. Así que aquí me tenéis, con otra hoja de este libro lista para ser leída.

Se acerca la Navidad, y con ella la compra de toda la comida para las cenas, los regalos, se pone el árbol, se decora la casa, se hace absolutamente todo. Algunos llevan ya varios días haciéndolo; a otros les va a pillar el toro y estarán el día 23 corriendo de un lado a otro buscando absolutamente todo y maldiciendo no haber comprado algo antes de que subiese el precio como sube siempre en estas fechas. Después vendrán las quejas por la cantidad de comida ingerida, el problema de las devoluciones de regalos que no han gustado/la ropa regalada no es de la talla adecuada/ya tengo uno como este y la pereza por la vuelta a la rutina. Yo lo que sé es que fijo me la paso leyendo a menos que me aburra demasiado y decida ponerme la segunda y la tercera película de El Hobbit (sí, me vi la primera mientras hacía tiempo entre una comida y la cena de Navidad).

En las historias, estas fechas suelen venir acompañadas de cierta magia; un milagro que hace felices a los protagonistas concediéndoles un deseo, entregándoles lo que ansían o liberándolos de una carga que llevaban sobre los hombros y los atormentaban. ¿En qué cuento navideño no pasa algo mágico? En el mundo de los libros (a menos que sea uno 100% navideño), la magia se da si ya de por sí el libro viene con criaturas mágicas. Si no cuenta con ello, pocos milagros se dan; incluso la celebración pasa en un suspiro de pocas páginas a modo de alivio de carga. Sin embargo, en mi otro mundo (ese al que pertenece mi lado friki), estas fechas llegan cargadas de magia y milagros.

He leído bastantes fics navideños cargados de magia, de actos que se podrían explicar científicamente si no tienes espíritu navideño. Desde el típico en que un personaje queda atrapado en el día de Navidad hasta que se libera del malhumor y todo lo que le aparta del espíritu navideño, pasando por el que vuelve la persona amada el día de Navidad aun cuando teóricamente no iba a poder o el encuentro casual de los protagonistas hasta el empujón mágico que lleva a dar con el regalo acertado para el otro. La magia de la Navidad lleva a que los personajes, al final, sean felices, mayormente con la persona a la que más quieren.

La verdad es que pocos son los que sorprenden con la historia, aun teniendo uno de los tópicos por excelencia de la fecha. A veces resulta un poco cansino: por mucho que sea una historia totalmente diferente a las otras, el hecho de que se trate de Navidad hace prever lo que puede ocurrir. Sin embargo, cuando están bien escritos se hace más ligera la lectura. No es que me apasionen las historias navideñas (mi espíritu navideño está en un nivel medio, ni muy alto ni muy bajo), pero hay que decir que a veces viene bien leer cosas felices, con final feliz, sin mayores problemas que la idea de "el regalo que quiero comprar para esa persona es demasiado caro" en algunos de los fics o "no va a poder estar aquí conmigo en estas fechas" en otros.

Y hasta aquí toda la magia que traigo hoy con mis guantes blancos navideños (no, son de lana, no tienen magia alguna). A los lectores de libros: ¿qué cuento navideño es vuestro preferido? A los lectores de fics: ¿cuál ha sido la historia que más os ha gustado con aires navideños? Y si queréis responder a la pregunta lanzada a los primeros, podéis hacerlo también (es que ellos no podrían recomendarme ningún fic navideño de ninguna de las maneras posibles, entendedles).

Os leo la semana que viene, preferiblemente sin manualidades que me retrasen nuevamente más tiempo de la cuenta. Un abrazo para todos y a darle a la cuenta atrás para el fin de año.

sábado, 5 de diciembre de 2015

¿Chico o chica?

¡Hola a todos! Lamento haberos dejado una semana en sequía. Se me fue la cabeza y para cuando quise darme cuenta era domingo, me estaba poniendo mala y me dije "pide disculpas cuando te recuperes". Espero que estéis todos bien, a ser posible en un lugar calentito, y listos para una nueva entrada. La verdad, os iba a poner otro listado de libros, pero mientras respondía comentarios me ha venido la idea a la cabeza

Está claro que la historia necesita un narrador que cuente lo que está ocurriendo. También una trama, unos hechos, porque si no, no hay historia. Se necesita un lugar, un paisaje, un sitio en el que pase todo. Y se necesita un protagonista que lo haga todo (la Madre Natura entra también ahí dentro, aunque sea un espíritu/idea y no tenga cuerpo físico, visible, palpable, blablabla). Aunque gracias al cielo, la sexualidad se divide en hombre y mujer, decidir si usamos a uno u otro como protagonista a veces es complicado.

Parece algo tonto, pero creo que es un tema interesante. En general, el mundo asocia el sentimentalismo y las emociones con las mujeres, mientras que el hombre es la fuerza y la aventura, aunque bien es cierto que hoy en día las cosas no son tan cuadriculadas y las "tareas de una mujer" no son impensables para un hombre y viceversa (aviso: con esto no digo que sea feminista o machista ni nada; mi opinión está encarada a los libros, no al pensamiento social). Haciendo repaso mental rápido de títulos leídos, tengo dos sagas con las que ejemplificar mejor lo que quiero decir.

La primera saga a mencionar es la trilogía de El Ángel de la noche, de Brent Weeks; un joven huérfano callejero llamado Azoth acaba siendo aprendiz del legendario ejecutor (un asesino con poderes mágicos) Durzo Blint. Conforme avanza el primer libro, el muchacho va adentrándose en el oficio, convirtiéndose en ejecutor y siguiendo con la vida que ese camino le lleva a tener; conciendo gente, ganándose aliados y enemigos y sufriendo las consecuencias de sus decisiones.
 
En el otro lado de la balanza, tenemos Los siete reinos, de Kristin Cashore, otra trilogía con tres protagonistas femeninas de la que voy a usar su primer libro, Graceling. Katsa, la protagonista de esta historia, es una agraciada (una chica que ha nacido con un talento extremo, conocido como gracia -es un poco lógico, ¿no?-) cuyo poder/gracia es el de matar y está al servicio del Rey; es la enviada para castigar a los que cometen delitos y a los enemigos.

En ambas historias nos encontramos con la figura de un asesino (da igual el nombre con el que quieran llamarlo para no hacerlo parecer un delincuente). Sin embargo, en un caso hablamos de un chico y en el otro de una chica. Ambos son hábiles en sus respectivos mundos, topándose con otros personajes que se interponen en su camino y superándolos con mayor o menor facilidad. En el caso de Azoth, la magia le ayuda a ser silencioso, invisible en cierto modo; Katsa, por otro lado, cuenta con su gracia para acertar en el blanco con total facilidad. Pero aun así, ambos se encuentran problemas en su camino que deben superar echando uso de sus recursos. Como siempre, no digo mucho más en relación a la historia de los libros nombrados. Sois libres de descubrirlo todo vosotros mismos buscando los libros y leyéndolos.

A veces, estamos tan acostumbrados a ver a un personaje masculino o femenino haciendo X papel que nos puede chocar cuando encontramos el caso contrario ejerciendo esa acción. Quizás habría estado mejor ejemplificar con historias románticas en vez de la vida de dos asesinos (porque al fin y al cabo, ambos son asesinos), pero no me venía ninguna historia romántica con el chico de protagonista y la historia girando entorno a él todo el tiempo.

Tengo en lista pendiente más historias de asesinos, tanto con protagonistas masculinos (Assassin's Creed, de Oliver Bowden, por ejemplo) como femeninos (Trono de cristal, de Sarah J. Maas). Siéndoos sincera, me gusta tanto que sea él quien lleve escondidos los cuchillos como que sera ella la que desenfunde el arma y acabe con la vida de su enemigo sin que éste se dé cuenta de que está muriendo. Al fin y al cabo, la cuestión es pasar un rato entretenido por medio de la lectura. Pero sé que hay gente que deja a un lado un libro precisamente por temas del género del protagonista.

Y hasta aquí esta semana. ¿Cuál es vuestra opinión? ¿Sois de los que ponéis dudas a una historia por el sexo de su protagonista? ¿Del clásico "el romanticismo para mujeres y las aventuras para hombres"? ¿O cualquier cosa que caiga en vuestras manos es bienvenida? A menos que vuelva a tener algún problema, la semana que viene volveré con otra hojita nueva para este libro que va creciendo semana tras semana.

Que las páginas no os roben demasiado tiempo y que el frío no se cuele en vuestras casas.